Javier Martínez de Orueta

Diario de un nefelibata

ISBN:978-84-121246-8-2

Sinopsis:

Diario de un nefelibata no pretende ser un libro científico al uso, sino más bien un libro para que pueda ser comprendido por toda aquella persona que se haya encontrado en algún momento de su vida antes alguna de las nubes o fenómenos atmosféricos que he ido fotografiando a lo largo de los últimos seis años.
El libro consiste en una recopilación de fotografías casi exclusivamente del Principado de Asturias, aunque hay una pequeña selección que no fue realizada en dichos cielos, las cuales se incluyen por la relevancia de las nubes o fenómenos captados.
La palabra «nefelibata» se le atribuye al poeta Rubén Darío, y su primera mención fue en un poemario llamado El canto errante. Cuando hacemos uso de esta palabra estamos hablando de una persona que básicamente vive en las nubes, y en resumen podemos decir que nefelibata es una persona soñadora. Digamos que hay dos frases o citas sobre las nubes que me encantan y son las siguientes:

Estamos hechos de la misma materia
de que están hechos los sueños.
Me gustaría ser una nube blanca
en un cielo infinito
para seguirte en todas partes y amarte cada instante.
Si eres un sueño, no me despiertes.
Pablo Neruda


¿Por qué amo las nubes? Porque no es posible salvar una nube como se hace con una hoja o una flor o una piedra. Las nubes están ahora.

Terri Guillemets

 

Tamaño: 220 x 170 mm
Páginas: 196
Encuadernación: 
Rústica fresada con solapas

El autor:

Javier Martínez de Orueta (1990, Oviedo). Soy educador ambiental y técnico en Medio Ambiente. Digamos que esa es mi formación reglada o lo que dicen los títulos. Pero, aparte de todo esto, lo que me considero, y creo que soy realmente, es un cazador de nubes y una persona nefelibata. Soy un enamorado de la naturaleza “atmosférica”. Fue en 2013 cuando marché a estudiar a León y me picó la curiosidad por el tiempo y el clima, y por cómo nosotros y la naturaleza nos podemos ver afectados por ello. Pero lo que me llamó realmente la atención y a lo que quise dedicar un estudio exhaustivo y autodidacta fueron las nubes y toda una serie de fenómenos atmosféricos que pueden depender de ellas o no. Un espectáculo que ocurre todos o casi todos los días sobre nuestras cabezas y del que no nos damos cuenta. Seis años es el tiempo que llevo estudiando, fotografiando y describiendo las nubes. Llegado a tal punto decidí compartir con el público todos los conocimientos que había ido adquiriendo a lo largo de esos años. Esta actividad me abrió paso para poder introducirme en el mundo laboral haciendo lo que hasta ese momento era y seguirá siendo mi mayor pasión: la divulgación de este maravilloso mundo en
forma de conferencias, talleres o cursos en distintas universidades, centros de interpretación de la naturaleza y otros espacios de divulgación a nivel nacional.

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